La expansión del campo audiovisual que tuvo lugar en los últimos años con la aparición de nuevos realizadores y la multiplicación de obras ficcionales y documentales, han colocado a Misiones como uno de los referentes para el desarrollo de esta actividad en el Nordeste argentino. A esto se suma la promulgación de la Ley Provincial de Promoción Audiovisual (2014), los avances en los procesos organizativos que llevan a cabo los realizadores misioneros nucleados en redes u asociaciones (Red de Realizadores de Misiones y ARAMIS) y la constitución reciente del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones -o IAAviM- (2015), que pretende ser un ente de promoción, capacitación y regulación del campo audiovisual. Así, se observa que, como nunca antes, se vislumbra un ámbito propicio para el desarrollo audiovisual en Misiones, producto de los propios realizadores y de personas que, interesadas en el tema, han puesto su esfuerzo para pensar proyectos, gestionar iniciativas y producir obras en condiciones no siempre favorables. Y si bien el Estado nacional ha contribuido a la actividad cinematográfica y televisiva con diferentes líneas de fomento, creemos importante resaltar que este desarrollo es, sobre todo, fruto de las iniciativas de productores, directores, guionistas y técnicos locales, y de una historia –de por lo menos treinta años- que fundamenta los logros del presente y las proyecciones a futuro de esta actividad.

En esa historia es posible encontrar a los amantes del cine y a los cinéfilos que dedicaron parte de su vida a concretar esa pasión, más allá de su lugar como espectadores. Son éstos los artífices de obras que han construido un camino para la difusión y la realización del cine en Misiones y que apostaron al concepto del cine para pensar y crear, a pesar de que, en los últimos años, la presencia de nuevos medios tecnológicos impone la coexistencia con otros tipos de formatos audiovisuales.

La Sección Homenaje del presente número se desarrolla en base a entrevistas realizadas por Héctor Jaquet –uno de los editores de La Rivada-, a dos de esas personas que hallaron formas concretas de cristalizar su pasión por el cine: el periodista y conductor Miguel Riquelme y el joven realizador Guillermo Rovira. Las mismas giran en torno a la problematización del cine y su manifestación en Misiones, bajo la forma de cálidas charlas intermediadas por nuestro colega editor y que a continuación compartiremos con nuestros lectores.

Miguel Riquelme, fue creador y conductor del programa radial Morir de Cine por FM Universidad (1995-2003) y coordinador y propulsor de la idea del Cineclub del MACUNaM (2002-2007). Ambas iniciativas permitieron no sólo el acceso del público misionero a los clásicos universales que integran el patrimonio cinematográfico de la humanidad, sino también reconocer la potencialidad del cine, integrado a otras formas de arte, para reflexionar sobre las pasiones humanas. Al final de la entrevista a Miguel Riquelme, los lectores hallarán los audios de cuatro programas Morir de Cine, exquisitas piezas radiales que hemos digitalizado de viejos cassettes que sobrevivieron al tiempo gracias a Fabiana –esposa de Miguel- y que gentilmente nos fueron cedidos tras su búsqueda afanosa en el baúl de los recuerdos. 

Por su lado, Guillermo Rovira se empeña en hacer cine en Misiones desde la perspectiva del “cine de autor” anteponiendo esta visión a aquella que privilegia la producción bajo los parámetros de la industria.

Estas entrevistas, además de exponer los trazos biográficos que conectan a los entrevistados con su pasión por el cine, también se proponen un recorrido por sus experiencias personales, concepciones y creaciones; así como a la manifestación actual del audiovisual en la provincia. Y aunque sus esferas de actuación son diferentes, anticipamos que los lectores hallarán conexiones interesantes entre los planteos de Miguel Riquelme y Guillermo Rovira. Sus lúcidas reflexiones discurren a través del desarrollo de varios interrogantes que nos ayudan a repensar la historia de la difusión del cine y de su realización contemporánea: ¿cómo advertir las posibilidades para crear audiencias e instalar nuevamente un lugar relevante para la promoción, la crítica y la reflexión sobre el cine? ¿Desde qué concepciones se podría crear un cine regional con mirada propia? Y si bien sabemos que aún hay mucho que discutir sobre las conexiones entre la realización y la difusión de un cine misionero, creemos que es en la respuesta a esta problemática dónde radica una buena parte del futuro del audiovisual en esta provincia.

En este sentido, La Rivada se propone realizar un aporte a este debate. No obstante, lo que pretendemos, esencialmente, es rendir un homenaje a la pasión por el cine y a sus protagonistas locales: a Miguel Riquelme, por ser unos de los precursores de la difusión del cine y de la crítica cinematográfica en espacios que pertenecen a la Universidad Nacional de Misiones; y a Guillermo Rovira, por representar a una nueva generación de realizadores misioneros, pero desde una mirada particular y comprometida de hacer cine.

Al final de la entrevista a Miguel Riquelme, los lectores hallarán los audios de cuatro programas Morir de Cine, exquisitas piezas radiales que hemos digitalizado de viejos cassettes que sobrevivieron al tiempo gracias a Fabiana –esposa de Miguel- y que gentilmente nos fueron cedidos tras su búsqueda afanosa en el baúl de los recuerdos. El primero de estos programas está dedicado al director Mathieu Kassovitz y a su película El Odio, y a los directores Bruno Stagnaro y Adrián Caetano con su película Pizza, birra y faso (programa de abril de 1998). El segundo se centra en el concepto de “apocalipsis” y su tratamiento en varias películas del cine industrial norteamericano; así como también en el tema del “infierno” y sus consideraciones a través del entrecruzamiento entre el cine, el arte y la literatura (Programa de diciembre de 1999). El tercer programa está dedicado al director Hugo Santiago con su película de culto Invasión, y a sus guionistas: Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (programa de agosto del 2000). Finalmente, el último programa que ponemos a disposición en esta Sección se desarrolla en torno al director Raúl Ruiz y a su obra Espejos Fragmentados (programa de noviembre del 2000).

Por otro lado, al final de la entrevista a Guillermo Rovira, y gracias a su gentileza, adjuntamos los links y las claves para acceder a tres cortometrajes del autor: A1 Fuego, 60 mil y Del lado de los frágiles.

Para finalizar esta presentación, queremos resaltar el hecho de que, desde el presente número, aspiramos atender a las necesidades de difusión de las nuevas actividades de producción audiovisual, incentivando el debate acerca del crecimiento de una cultura cinematográfica local que ya ha empezado a echar raíces desde hace algunos años atrás; y que nos interpela desde el lugar de espectadores, pero también en tanto investigadores y difusores culturales actuales.

Esperamos que los lectores disfruten de este homenaje al cine y, sobre todo, a la pasión por el cine, porque, como dijo Tarkovsky: “Hay, además, aspectos de la vida humana representables tan sólo con medios poéticos”… Las trayectorias y las obras de Miguel Riquelme y Guillermo Rovira han seguido, a su modo, este designio.

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